Cartagena Negra

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jueves, 3 de septiembre de 2015

LA MANO DE MIDAS - ANTONIO PARRA SANZ

Una trama de billar
                                                                 
            La mano de Midas es la segunda entrega del detective Sergio Gomes. Este se traslada desde Madrid, después de desbaratar una trama de espionaje industrial en Ojos de fuego, a la Manga del Mar Menor para disfrutar de unas vacaciones. Vacaciones interrumpidas, o vacaciones a medias, por tener que enfrentarse a lo que se convertirá en el caso «Benjamín Blaya».

            Benjamín Blaya es un masajista que aparece muerto en su gimnasio, asfixiado por la barra de pesas con las que practicaba. ¿Accidente, suicidio, homicidio…? De la mano de Sergio Gomes llegaremos a deshacer algo más que un nudo.

            Llega desde la Manga al paseo del Rey Alfonso. A partir de aquí recorremos, junto a Gomes, prácticamente toda Cartagena de una punta a otra, incluidos los faros –San Pedro y Navidad-. Gomes, al tiempo que conoce la ciudad, aprende sobre su gastronomía, por ejemplo: […] una especie de arroz muy anaranjado y algo caldoso […] (página 89). Deja, en su periplo, al descubierto una galería de personajes y una fauna social que no tiene desperdicio. Conoce lo más granado de la sociedad cartagenera: tanto de la alta como de la baja…

            Antonio Parra ha madurado en su redacción; el tiempo ha hecho que su escritura adquiera la serenidad necesaria para, como un auténtico maestro, plasmar una historia a la que no le falta ni le sobra nada… Trama perfectamente urdida en la que cada pieza está donde debe, caminamos sobre ellas hasta el desenlace final.

            Sergio Gomes no es un detective al uso. Comenzamos por no tener una descripción física de él; por otra parte, no fuma, no bebe  whisky, cuando bebe, bebe cerveza –con alcohol, le gusta- o vodka. Al estar de vacaciones no sabemos como es su guarida/despacho. Eso sí…, unos cuantos guantazos y algo más se lleva, como todos. ¿Y cómo anda de amores? ¿Permanecerá en Cartagena por culpa de Cupido?

            Todos los personajes con los que se entrevista Gomes podrían desear la muerte de Blaya y, sin darnos cuenta, como si de una partida de billar se tratase, lanzada la primera bola y de carambola en carambola, caminando por calles –todas reales- y por locales –casi todos reales- llegamos al clímax de la historia.

            La madurez del autor se ve en los diálogos, claros, rotundos, sarcásticos, socarrones, amables, duros…, en fin, plenos, e inmersos en una prosa clara, transparente y rica.

            Sergio Gomes al igual que hizo Antonio Parra, viene de Madrid a Cartagena. Antonio se quedó; espero que Gomes también se quede.
Igual, ahora, hay quien lo pueda contratar…, trabajo hay en ciertos círculos y lugares, amén de la desaparición o traspapeleo de documentación al abandonar despachos, hasta estos momentos inexpugnables. ¡En fin! Son ideas que brindo a Antonio.

            Como ocurre con los mejores autores del género, es preciso llegar al último capítulo -20, en total-, ¡magnífico!, para enterarnos de qué le pasó realmente al masajista Benjamín Blaya y el porqué de lo ocurrido. Cartagena puede felicitarse de tener en ella a un detective como Sergio Gomes… ¡larga vida!

                                                                     Francisco Marín Pérez

La mano de Midas. Antonio Parra Sanz
Amarante, 2015, 228 páginas.


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