Cartagena Negra

Cartagena Negra

viernes, 14 de septiembre de 2018

CARLOS AUGUSTO CASAS EN LA OPINIÓN

Carlos Augusto Casas: "Me gusta matar de frente, para que la sonrisa del asesino sea lo último que se lleven al más allá"

"Vengo a Cartagena Negra a tomarme unos asiáticos y a aportar lo que pueda para que el género siga creciendo y ocupando el lugar que le corresponde"

02.09.2018 | 19:33
Carlos Augusto Casas: "Me gusta matar de frente, para que la sonrisa del asesino sea lo último que se lleven al más allá"
Con motivo del ciclo Cartagena Negra, que tendrá lugar en la ciudad portuaria a partir de mañana y hasta el 8 de septiembre, LA OPINIÓN ha estado publicando diariamente un cuestionario con los autores participantes.
¿Qué tiene la novela negra para haber llegado hasta el favoritismo de los lectores?
Que es divertida. Los lectores se lo pasan muy bien leyéndola. Además nos habla de personajes en situaciones límite, hace crítica social y explora la condición humana. Es una de las formas más inteligentes que existen de pasar un buen rato. Como decían Borges y Bioy Casares, «ciertos críticos niegan al género policial la jerarquía que le corresponde solamente porque le falta el prestigio del tedio». Amén.
¿No correremos el riesgo de saturarnos todos y agotar el género?
Es que no creo que exista esa saturación. Lo explica muy bien el escritor Paco Bescós. Los autores de novela negra no venden ahora más libros. Lo que pasa es que por esta supuesta moda de lo negro, los autores que venden más libros ahora escriben novela negra. Cuando esta moda pase, los primeros seguirán vendiendo pocas novelas negras y los segundos seguirán vendiendo mucho de otra cosa diferente. Además, mientras existan autores con imaginación, el género seguirá vivo. Llevo escuchando desde hace décadas que las novelas negras son todas iguales. Y yo no dejo de sorprenderme cada año con obras que rompen con todo lo establecido en el género.
¿Usted se sintió desde siempre atraído por este género?
Desde que leí Jazz Blanco, de James Ellroy, en la universidad. Fue como una epifanía. Descubrí que eso era exactamente lo que estaba buscando. Desde entonces no he parado de leer novela negra.
Ahora que han pasado algunas décadas de expansión, ¿se atrevería a valorar la evolución que ha tenido el género en España?
No, no me atrevería.
Elija a un personaje y a un autor del género a quienes les hubiese gustado conocer.
Me hubiera gustado conocer a Parker y a Edward Bunker.
¿Y qué le ha traído a participar en estas jornadas, qué espera de Cartagena Negra?
Vengo a tomarme unos asiáticos y a aportar lo que pueda para que el género negro siga creciendo y ocupando el lugar que le corresponde dentro de la literatura. Festivales como Cartagena Negra son fundamentales para acercar a escritores y lectores, para que se lea más y, sobre todo, mejor.
¿Cuáles son sus armas y métodos preferidos a la hora de matar?
Cuchillo y revólver. Old School. Y de frente. Que la sonrisa del asesino sea lo último que se lleven al más allá.
Ahora una complicada: elija algún personaje real para quitar de en medio y justifique el crimen, claro.
A Luis Alfredo Garavito. Los derechos humanos, para los seres humanos.
¿Cómo podemos valorar el papel de la mujer en la novela negra actual?
Que me planteen esta pregunta ya dice mucho del papel de la mujer en el género negro durante los últimos años. Afortunadamente las mujeres, poco a poco, están ocupando el espacio que merecen dentro del género. Hay estupendas escritoras como Susana Martín Gijón, Laura Gomara o Susana Hernández (cito a tres de las que más me gustan, pero hay muchas más) que han sido finalistas en premios y participan activamente en festivales. Los lectores de novela negra son en su mayoría mujeres, un gran número de editoriales están dirigidas por mujeres. Creo que la situación está encaminada a normalizarse y dentro de unos años ya no habrá necesidad de plantear una pregunta como esta. Lo único que nos preocupará es si el libro es bueno, no el sexo del autor.
Ya no quedan junglas a donde regresar ha copado numerosos premios del género, ¿qué se siente al ver semejante acogida?
Al principio, mucha sorpresa. Y agradecimiento. No esperaba que el libro gustase a tanta gente y mucho menos que ganara estos premios. Ahora, responsabilidad para la siguiente novela, si es que la hay.
Suponemos que sabe que rompió algunos moldes al elegir a un personaje como El Gentleman.
Fue algo hecho conscientemente. Me apetecía escribir una novela en la que el protagonista principal rompiera con los clichés establecidos en el género. Y un anciano de 72 años me pareció perfecto para contar la historia. Aportaba muchos más registros que un policía, un periodista o un detective.
¿Cree que la depredación sexual de la realidad está superando a cualquier ficción?
La realidad siempre supera a la ficción. Si lo puedes imaginar es que alguien ya lo ha hecho. Lo que es difícil de superar es la impunidad con la que se venían y se vienen saldando este tipo de delitos. Espero que casos como el de La Manada, por poner el ejemplo más mediático, hagan que se castiguen estos actos con mucho más rigor. Y que el código penal sea mucho más claro a la hora de determinar lo que es una violación. Porque parece que todos lo tenemos claro menos nuestros legisladores.
Ofrézcale algún consejo al lector de novela negra.
Déjese aconsejar por los libreros, compre libros de editoriales independientes, descubra autores españoles. Si no lo hace se estará perdiendo lo mejor del género negro actual.

PAZ CASTELLÓ EN LA OPINIÓN

Paz Castelló: "La vida es siempre más cruel y dura que la mente de cualquier escritor"

"No creo en las etiquetas, puestos a elegir un color, tal vez yo escribo gris oscuro"

01.09.2018 | 21:22
Paz Castelló: "La vida es siempre más cruel y dura que la mente de cualquier escritor"
Con motivo del ciclo Cartagena Negra, que tendrá lugar en la ciudad portuaria entre el 4 y el 8 de septiembre, LA OPINIÓN publicará diariamente un cuestionario con los autores participantes.
¿Qué tiene la novela negra para haber llegado hasta el favoritismo de los lectores?
Creo que la novela negra explora la parte más instintiva y primitiva del ser humano y conecta al lector con su parte emocional de una manera directa y sin rodeos. En un mundo tan complejo, con tantos recovecos, donde nos ponemos tantas máscaras sociales y emocionales, la novela negra nos permite explorar esa parte más auténtica del ser humano, la más animal, aunque no siempre la más políticamente correcta.
¿No correremos el riesgo de saturarnos todos y agotar el género?
Precisamente por arañar en lo más profundo del ser humano este género está condenado a no extinguirse. Las posibilidades de contar historias y, además, de hacerlo de tantas formas y puntos de vista diferentes, son tan amplias que creo que tenemos género para rato.
¿De qué forma se ha sentido atraída por este género?
La intriga, el suspense, la relación del ser humano con la vida y la muerte, son cuestiones que me han fascinado desde muy pequeña. Digamos que fui una niña peculiar en este sentido. Leía a escondidas los reportajes de la revista Interviú sobre asesinatos y también el periódico El Caso. Debía de tener unos diez años cuando empezó a fascinarme este tipo de lecturas y muy pronto llegaron el cine y la literatura, con clásicos como los de Agatha Christie y Alfred Hitchcock. A partir de ahí me convertí en una apasionada de la psicología criminal y, por supuesto, de la novela negra.
Ahora que han pasado algunas décadas de expansión, ¿se atrevería a valorar la evolución que ha tenido el género en España?
Creo que España ha tenido que sacudirse muchos prejuicios, en cuanto al arte se refiere. Hemos ido creciendo y poniendo cada cosa en su sitio. Desde un punto más intelectual, el cine, la música, la literatura o el teatro español ya no tienen los complejos que tuvieron décadas atrás. Ahora nos lo creemos, y eso es bueno, porque aquí hay mucho talento. En mi opinión, esta tendencia está en ascenso y nos esperan unos buenos años.
Elija a un personaje y a un autor del género a quienes les hubiese gustado conocer.
Me hubiera encantado conocer al personaje de Juan Madrid, Toni Romano, tomar una copa con él y acercarme a esa psicología tan ruda y tan frágil al mismo tiempo y, de paso, a la época de sus libros. En cuanto al autor, es muy difícil elegir, pero de alguna manera me siento muy identificada con las cosas que he leído sobre Agatha Christie. Ambas tenemos una parte doméstica, femenina, psicológica y particular de ver el mundo que se refleja en nuestras obras, así que hubiera sido un auténtico lujo compartir una velada con la gran señora del género del suspense.
¿Y qué le ha traído a participar en estas jornadas? ¿Qué espera de Cartagena Negra?
Me gusta compartir experiencias con otros autores, eso siempre enriquece mucho, y también con los amantes de este género. Estos encuentros generan una importante sinergia que hay que aprovechar siempre que tenemos la oportunidad. Además, es un honor formar parte de Cartagena Negra, un referente de este género y creo que es importante que haya presencia femenina.
¿Cuáles son sus armas y métodos preferidos a la hora de matar?
En este sentido soy muy limpia. Supongo que cumplo con el clásico de que las mujeres no matamos de una manera sangrienta. Eso no quiere decir que no pueda llegar a ser muy cruel y despiadada, se lo aseguro. Sugiero más que muestro. Me recreo mucho en la parte emocional, pero cuido especialmente los detalles que después dan pie a la investigación.
Ahora una complicada: elija algún personaje real para quitar de en medio y justifique el crimen, claro.
¿De verdad esperan que les dé un nombre real? Les confieso que soy muy de volcar en mis personajes mis filias y mis fobias con determinadas personas más o menos públicas, así que, de alguna manera, literariamente ya he hecho de las mías, pero no diré los nombres por cuestiones obvias. En términos generales, me seduce mucho la idea del 'justiciero', todo un clásico, aquel que termina el trabajo que la justicia ha dejado a medias o que, sencillamente, no ha sabido cumplir. En ese apartado entrarían muchos personajes de la vida real.
¿Cómo podemos valorar el papel de la mujer en la novela negra actual?
Las mujeres en la novela negra estamos como los hombres en la novela romántica, somos minoría y nos toca romper con los estereotipos. Yo no me siento incómoda, todo lo contrario, pero sí es cierto que queda mucho por hacer. Las autoras europeas están pisando fuerte, ocupando espacios y abriendo mercado, y eso a las españolas nos está beneficiando. Pero claro, siempre viene alguien y bautiza el género como Romantic Thriller y todo el trabajo hecho se va al traste. Cuando yo intentaba publicar mis primeras obras, algunos editores dijeron de mis novelas, y cito literalmente, que no eran suficientemente negras. Yo me lo tomaba a guasa y respondía que, puestos a elegir un color, tal vez yo escribo gris oscuro.
En sus dos novelas ha tratado el género negro aunque mezclado con otros, ¿se va a atrever con alguna novela puramente negra?
Volvemos a la pregunta anterior y tal vez se enfaden los puristas conmigo, pero no creo en las etiquetas y mucho menos en las que son tan estrictas. Seguiré con mi gris oscuro, supongo.
Dieciocho meses y un día habla del miedo a las agresiones y, sobre todo, de las víctimas secundarias de las que nadie habla. Suponemos que escribir la novela debió ser algo estremecedor...
De todas las que he escrito –y voy por la séptima–, Dieciocho meses y un día ha sido la más difícil. Tiene una complejidad emocional que me hizo sufrir mucho. Siempre digo que el personaje de Sabina Lamer, una mujer trastornada y que sufre agorafobia, se me pegó a la piel como si fuera alquitrán. Como he explicado antes, le otorgo mucha importancia a lo emocional y, en este caso, los sentimientos eran muy contradictorios y difíciles de plasmar. Cuando acabé la novela tuve que superar una fase de duelo.
¿Cree que la depredación sexual del mundo real está superando a la de la ficción?
Como se suele decir, la realidad siempre supera a la ficción. He tenido oportunidad de conversar con agentes de policía y nos sorprendería mucho conocer la realidad con la que se encuentran a diario. Quizá los escritores lo que hacemos es contar esa realidad de una manera que resulte bella, adictiva o incluso interesante, me atrevería a decir, pero la vida es siempre mucho más dura, cruel y despiadada que la mente de cualquier escritor.
Ofrézcale algún consejo al lector de novela negra.
Que le dé una oportunidad a los escritores que escribimos gris oscuro.

LORENA FRANCO EN LA OPINIÓN

Lorena Franco: "Ahora son muchas las Mrs. Gladden que ocupan las páginas"

"El rol de la mujer en este género ha evolucionado y es cada vez más activo", asegura

31.08.2018 | 17:42
Lorena Franco: "Ahora son muchas las Mrs. Gladden que ocupan las páginas"
¿Qué tiene la novela negra para haber llegado hasta el favoritismo de los lectores?
La novela negra, o así lo entiendo yo, juega con lo peor del ser humano. Con esa parte oscura que en la vida real nos es difícil comprender. Es por eso, quizás, que cada vez hay más lectores atraídos por el misterio de una trama, por esos giros imprevisibles y por ir descubriendo, a medida que avanza la lectura, quién es el culpable de una historia que, como buena novela negra, debe ser atrayente y adictiva de principio a fin. ¿A quién no le gusta jugar a los detectives? La novela negra da mucho juego.
¿No correremos el riesgo de saturarnos todos y agotar el género?
Como apasionada de la novela negra, como lectora desde hace años y actualmente como escritora, espero que no. Aunque todo boom tiene fecha de caducidad, eso no ocurrirá con la novela negra mientras sigan surgiendo voces originales con tramas distintas a todo lo que ha sido creado hasta la fecha, para ofrecer al lector algo diferente dentro de un género donde hay tanto para elegir. Siempre se ha dicho que hay más escritores/libros que lectores, sin entrar en ningún género en concreto; se trata, como en todo, de encontrar un equilibrio, pero la novela negra siempre ha tenido y tendrá un hueco importante en la literatura y lectores dispuestos a dejarse sorprender. Crucemos los dedos para que así sea.
¿Usted se consideraría una autora de novela negra?
Es bien sabido que he experimentado y experimento con diversos géneros, desde viajes en el tiempo, literatura contemporánea e incluso me he animado con la novela romántica, pero sí, hoy en día me siento más atraída por la novela negra y, a nivel editorial, tanto en España como en Italia, Polonia o República Checa, donde se ha publicado el thriller Ella lo sabe, se me conoce como escritora de novela negra, y es un orgullo. Es un género con el que me siento cómoda, también es el que más leo, y lo disfruto muchísimo. Actualmente todas las tramas que tengo en la cabeza son del 'género oscuro', aunque me gusta arriesgar dentro del propio género ofreciendo otros elementos que tienen mucho que ver con el perfil psicológico del personaje, normalmente complejo.
Ahora que han pasado algunas décadas de expansión, ¿se atrevería a valorar la evolución que ha tenido el género en España?
En mi opinión es una evolución positiva, un género que ha acogido tanto a escritores veteranos de otros géneros que han apostado por escribir novela negra, como a nuevos autores que aún tienen mucho que ofrecer. Ha elevado su nivel literario, algo del todo necesario –el lector es cada vez más exigente y selectivo– y cada vez se le da más importancia al perfil psicológico del personaje; ya no solo interesa qué ocurre y quién lo ha hecho, también queremos saber y entender la razón o razones, las motivaciones que han dado pie a la trama, lo cual favorece al género porque le otorga intensidad.
Elija a un personaje y a un autor del género a quienes les hubiese gustado conocer.
Hay varios, pero me quedo con Tom Ripley, protagonista de El talento de Mr. Ripley, y, cómo no, también me hubiera gustado conocer a su autora, Patricia Highsmith.
¿Y qué le ha traído a participar en estas jornadas, qué espera de Cartagena Negra?
Siempre que he ido a un festival literario lo he disfrutado muchísimo y agradezco la invitación a Cartagena Negra; es un placer participar este año. Una de las cosas que más me gusta es conocer a escritores que, de no ser por estas jornadas, el contacto quedaría en algo virtual, y también poder hablar con los lectores. Las charlas son siempre interesantes, aprendemos de todo y de todos.
Si tuviera que elegir arma y método para matar, ¿cuáles elegiría?
Aunque no es un método que suela utilizar en la escritura de mis novelas, me quedo con el veneno. Por ejemplo, la Toxina Botulímica (Botulina), que produce botulismo, una de las enfermedades más mortíferas que, de no tratarse, produce parálisis muscular y, progresivamente, la muerte. Una bañera hasta arriba de agua y? ¿A que lo has visto en alguna película? Cianuro, arsénico?, las posibilidades son infinitas, pero no vayamos a dar ideas en esta entrevista...
Ahora una complicada: elija algún personaje real para quitar de en medio y justifique el crimen, claro.
¿Solo uno? Escribo novela negra, empiezo a elucubrar y? si doy el nombre de un personaje real y al cabo de unos días, semanas o meses, aparece asesinado de la manera en la que lo he dicho, ¿quién va a ser la primera persona a la que van a interrogar? Mejor no me arriesgo.
¿Cómo podemos valorar el papel de la mujer en la novela negra actual?
En la novela negra clásica, el papel de la mujer solía ser el de víctima, femme fatale o quien respalda al 'héroe' como partenaire ocasional, pero su rol ha evolucionado y es cada vez más activo, algo que me hace recordar a Andrew Forrester, que en 1864 dio vida a Mrs. Gladden, la primera detective femenina. Ahora muchas Mrs. Gladden ocupan las páginas de las mejores novelas negras del país.
¿Qué tienen las ventanas que a veces nos atraen de manera irremediable?
¡Ay, las ventanas! Que se lo pregunten a Andrea ( Ella lo sabe). La ventana ha sido, para el cine y la literatura, un elemento que inspira algo truculento que no deberías haber visto pero ves por pura casualidad, entretenimiento, diversión o cotilleo. Podría compararse con las redes sociales de hoy en día, aunque quienes utilizan estos medios nos muestren solo lo que quieren que veamos; sin embargo, desde una ventana, nadie controla nada, ni la persona que mira, ni la persona que es vista haciendo algo que no debería, y eso nos atrae irremediablemente para seguir observando.
¿Qué es peor, el maltrato físico ocasional o el psicológico?
Los dos son horribles, pero, sin duda, el peor es el psicológico, el diario. Ese es el que más huella y secuelas deja en la víctima, el silencioso, el que no se ve aunque se intuya.
¿Cuáles son sus próximos planes literarios?
En enero de 2019 sale a la luz mi nuevo thriller con la editorial La esfera de los Libros y hay dos más esperando su momento, que llegará, por supuesto. Ella lo sabe sigue recorriendo mundo y en 2019 saldrá en la República Checa. El 12 de noviembre sale a la venta La memoria del tiempo en Amazon y, a nivel mundial, la última novela de la 'Trilogía del tiempo' que dio comienzo con La viajera del tiempo y continuó con Perdida en el tiempo, tres tramas que no tienen nada que ver entre sí, solo las enlaza el viaje en el tiempo. Por el momento, esto es lo que viene; siempre estoy inmersa en una historia.
Ofrézcale algún consejo al lector de novela negra.
Cuando una novela tiene la capacidad de apasionarte gracias a un ritmo trepidante y adictivo que te deja sin aliento y te enfrenta a situaciones donde lo que está en juego te parece de vital importancia como si lo estuvieras viviendo en tu propia carne, no bajes el nivel. Sigue buscando novela negra y autores que te apasionen.

LORENZO SILVA EN LA OPINIÓN

Lorenzo Silva: "Quizá no sea tan importante sobrevivir como arder en una buena hoguera"

"Gracias a Raymond Chandler descubrí que en el noir podía haber poesía, es decir, literatura"

31.08.2018 | 04:00
Lorenzo Silva: "Quizá no sea tan importante sobrevivir como arder en una buena hoguera"
Escritor. Con motivo del ciclo Cartagena Negra, que tendrá lugar en la ciudad portuaria entre el 4 y el 8 de septiembre, LA OPINIÓN publicará diariamente un cuestionario con los autores participantes.
P ¿Qué tiene la novela negra para haber llegado hasta el favoritismo de los lectores?
R Depende de la novela negra de que se trate, pero en general parte de una buena premisa: en la primera página pasa algo y ese algo tiene que ver, normalmente, con un asunto que define la condición humana: la muerte. En los últimos tiempos, cuenta además con el impulso de los editores, que ayudan, o no, con su mediación, a que algo sea leído.

P ¿No correremos el riesgo de saturarnos todos y agotar el género?
R Por supuesto, a diario corremos ese riesgo y muchos más. Sólo en la inacción está la ganancia segura, advierte Lao Tsé. Quizá no sea tan importante sobrevivir como arder en una buena hoguera, mientras dure.

P ¿Usted se sintió desde siempre atraído por este género?
R Desde los 19 o 20 años, cuando cayeron en mis manos las obras de Raymond Chandler. Antes me interesaba, ma non troppo. Gracias a él descubrí que en el noir podía haber poesía, es decir, literatura.

P Ahora que han pasado algunas décadas de expansión, ¿se atrevería a valorar la evolución que ha tenido el género en España?
R Positiva. Ha ido a mucho más, cuantitativamente, y a más, sin duda, en la variedad y calidad de escritores que lo practican. En cierto modo se ha normalizado, convirtiéndose en la mixtura de novela social y de entretenimiento que es en cualquier sociedad abierta y madura (la nuestra, desdichadamente, no lo era hasta 1975 por obra y gracia del golpe de 1936 que nos impuso como caudillo a un triste cabo de cuartel).

P Elija a un personaje y a un autor del género a quienes les hubiese gustado conocer.
R Soy fiel. Elijo siempre a Ray (Chandler) y a su Phil (Marlowe).

P ¿Y qué le ha traído a participar en estas jornadas, qué espera de Cartagena Negra?
R La insistencia de los amigos, la hospitalidad de la tierra, mis raíces murcianas –en esta comunidad nació por accidente mi padre, en abril del ´39, adivínese el accidente–. Mi debilidad, vaya. Tan sólo espero algún rato de buena conversación, vivo con moderadas expectativas.

P ¿Cuáles son sus armas y métodos preferidos a la hora de matar?
R Nunca mataría a nadie, salvo peligro cierto e inminente: es un atajo de mentes débiles y una acción muy incorrecta, como escribió De Quincey. En caso de encontrarme en ese peligro, algo rápido y contundente. Un Tomahawk, por ejemplo (el misil, no el hacha).

P Ahora una complicada: elija algún personaje real para quitar de en medio y justifique el crimen, claro.
R No va a conseguir que me procesen. Estudié Derecho. Y cada día, ante trampas como esta, me doy cuenta de lo útil que es.

P ¿Cómo podemos valorar el papel de la mujer en la novela negra actual?
R Emergente y pronto casi hegemónico, en algunos aspectos –son mayoría las lectoras y crece rápidamente el número de las autoras y el de las heroínas–. Nada que deba sorprendernos. Refleja la evolución de las sociedades desarrolladas, donde la eliminación de los corsés machistas las ha dejado apoderarse de profesiones enteras. Cualificadas, ojo.

P Toca mirar atrás en el vigésimo aniversario de Bevilacqua y Chamorro, ¿el balance de su autor es positivo?
R Uno de los mayores aciertos de mi vida. Impremeditado y sin planificar, como corresponde.

P ¿Y el público cómo los ha tratado?
R Los lectores (sólo ante ellos respondo) con una generosidad que llega a conmoverme. Dejándolos ser, nada menos, gente que los acompaña en el camino. No se puede pedir más para un personaje de ficción.

P Lejos del corazón se mueve en una zona fronteriza, ¿son más interesantes esas zonas literariamente hablando?
R En la frontera están las verdades incómodas. Y sobre todo están los hombres –y mujeres– de frontera, que a menudo son los únicos que saben de qué demonios estamos hablando. Según el poeta chino Li-Po, los hombres de frontera nunca sienten fatiga, siempre tienen a mano el látigo –y la espada– y nunca duermen. Los que gustan de encerrarse dentro de una linde suelen vivir, en cambio, en la inopia más profunda.

P Ofrézcale algún consejo al lector de novela negra.
R De esta me abstengo. Los lectores no necesitan mis consejos. Tienen bibliotecas, públicas y privadas, para orientarse por sí mismos.

RAFAEL JIMÉNEZ EN LA OPINIÓN

Rafael Jiménez: "Echo de menos algún detective emblemático más, un nuevo héroe"

"Pocos han aportado algo nuevo al Pepe Carvalho o al inspector Pepe Méndez de González Ledesma

30.08.2018 | 04:00
Rafael Jiménez: "Echo de menos algún detective emblemático más, un nuevo héroe"
Escritor e inspector de la Policía Nacional. Con motivo del ciclo Cartagena Negra, que tendrá lugar en la ciudad portuaria entre el 4 y el 8 de septiembre, LA OPINIÓN publicará diariamente un cuestionario con los autores participantes.
P ¿Qué tiene la novela negra para haber llegado hasta el favoritismo de los lectores?
R Tras décadas de considerarla literatura de segunda categoría, la calidad de las obras de los últimos años y la relevancia de sus autores y el repunte de la novela negra nórdica –la figura de Stieg Larsson para mi es básica– han venido a demostrar que lo que el lector quiere es fundamentalmente sentirse atrapado por un libro. Y qué mejor que una novela de intriga, que además refleja fielmente la sociedad de cada momento.

P ¿No correremos el riesgo de saturarnos todos y agotar el género?
R Ese es un riesgo que siempre está presente. Y no solo en la literatura; y, por ende, no solo en la novela negra. Quizá haya demasiadas..., con su consecuente riego de pérdida de calidad.

P ¿Usted se sintió desde siempre atraído por este género?
R La verdad es que sí. No olvide que soy inspector de la policía, de alguna manera lo llevo muy dentro... El delito, las víctimas, etc., todos los ingredientes de una novela negra los he vivido.

P Ahora que han pasado algunas décadas de expansión, ¿se atrevería a valorar la evolución que ha tenido el género en España?
R Después del gran Vázquez Montalbán –algo olvidado, por desgracia– ha habido una más que interesante irrupción de autores que han seguido su estela, aunque pocos han aportado algo nuevo a Pepe Carvalho o al inspector Méndez de González Ledesma. Echo de menos algún detective más emblemático, un nuevo ´héroe´.

P Elija a un personaje y a un autor del género a quienes les hubiese gustado conocer.
R Pepe Carvalho y Vázquez Montalbán.

P ¿Y qué le ha traído a participar en estas jornadas, qué espera de Cartagena Negra?
R Pues la amable invitación de la organización. Espero poder aportar mis conocimientos acerca de la trata de seres humanos con fines de explotación sexual, que es el argumento (de triste actualidad) de mi última novela, La novia ahorcada en el país del viento.

P ¿Cuáles son sus armas y métodos preferidos a la hora de matar?
R Quizás el más insospechado: inducir a alguien a que él mismo se quite de en medio; el suicidio provocado es de difícil investigación.

P Ahora una complicada: elija algún personaje real para quitar de en medio y justifique el crimen, claro.
R [Suspira] Un complot de los servicios secretos americanos para acabar con su Presidente. ¿El motivo? Interés nacional, sin duda.

P ¿Cómo podemos valorar el papel de la mujer en la novela negra actual?
R Como en el resto de actividades culturales. Hacen falta más. Calidad sobra. Es un terreno más en el que se requiere mayor paridad.

P Dicen por ahí que el inspector Garibaldi anda a medio camino entre lo literario y lo autobiográfico, ¿es así?
R Pues€ ¡Ay, Garibaldi! Sinceramente, sí. Está a caballo entre mi imaginación y mis vivencias. Digamos que cuadra mucho con mi manera de entender la vida.

P Con La novia ahorcada en el país del viento cierra la ´Trilogía del odio´: terrorismo, religión, violencia hacia los más débiles€, ¿tan cruda es nuestra realidad?
R No le quepa duda. La realidad, y no soy pesimista por naturaleza, es muy dura. Se están perdiendo muchos valores –no vale todo– y la rapidez de evolución del mundo virtual está superando la capacidad de adaptación del ser humano. No obstante, hay cuestiones que no han cambiado a lo largo de la historia: matar en nombre de un territorio o en nombre de un Dios es tristemente habitual en la historia de la humanidad. Soy de los que piensan que si un día se acaba la vida en la Tierra será por diversos motivos, pero estoy seguro de que entre ellos estará el odio entre los seres humanos.

P ¿Hasta qué punto la depredación sexual está superando a cualquier trama de ficción?
R Tenga en cuenta que los delitos relativos al sexo producen más ganancias económicas a los proxenetas que el tráfico de drogas; con eso creo que está todo dicho. Y, sin embargo, a mi juicio, no está adecuadamente legislado, al menos en la mayoría de países occidentales.

P Ofrézcale algún consejo al lector de novela negra.
R Olvídese de todo. Tome su libro, póngase cómodo. Céntrese en la realidad que le expone el libro y siéntase protagonista de la historia.

JERÓNIMO TRISTANTE EN LA OPINIÓN

Jerónimo Tristante: "Los autores de negra no somos unos gafapastas"

"La culpa de mi interés por el 'noir' es de Doyle. Me declaro holmesiano estricto", asegura

28.08.2018 | 19:13
MYRIAM RUIZ
¿Qué tiene la novela negra para haber llegado hasta el favoritismo de los lectores?
Son muchos los factores que influyen a su favor: uno, es el más lúdico de los géneros, permite al lector 'jugar a ser detective'; dos, describe cómo es una sociedad, desde los bajos fondos a lo más elevado; tres, es una novela que ha conllevado siempre una importante labor de lucha social, de los derechos de los más humildes, y cuatro, es un género vivo que hibrida con la histórica, la novela de amor, el ci-fi y hasta el cine y la TV. Es un género muy agradecido.
¿No correremos el riesgo de saturarnos todos y agotar el género?
Absolutamente sí. Llevo muchos años en esto y asistí a la saturación que sufrió el lector sobre la novela histórica. Los editores, cuando algo funciona, se empeñan en repetirlo y repetirlo, y eso cansa. Afortunadamente, el policíaco se reinventa constantemente. Pero ojo, hay que estar alerta y no cansar a la gente.
¿Usted se sintió desde siempre atraído por este género?
Sí, la culpa es de Doyle. Me declaro holmesiano estricto.
Ahora que han pasado algunas décadas de expansión, ¿se atrevería a valorar la evolución que ha tenido el género en España?
Salvo alguno como Mankell, no me gusta la novela negra sueca. Pero hay que reconocer que aquel boom terminó por ayudar a que el género fuera tenido en cuenta y dejaran de ser 'novelitas de kiosco'. Ahora es un género muy prestigiado gracias al trabajo de muchos de mis compañeros que han escrito grandísimas novelas moviéndose en este género.
Elija a un personaje y a un autor del género a quienes les hubiese gustado conocer.
Wilkie Collins, como autor. ¿Personaje? Holmes, sin duda.
¿Y qué le ha traído a participar en estas jornadas, qué espera de Cartagena Negra?
Hace muchos años que acudo a Cartagena siempre que me llaman. Tengo muchos amigos allí, y Paco Marín y Antonio Parra me han llamado en muchas ocasiones para hacer multitud de actividades. Que Cartagena Negra haya crecido así es motivo de satisfacción para todos.
¿Cuáles son sus armas y métodos preferidos a la hora de matar?
Los venenos y las armas de fuego, sin duda. No soy aficionado a la casquería. No me va mucho lo de matar a 'mano'.
Ahora una complicada: elija algún personaje real para quitar de en medio y justifique el crimen, claro.
Me pueden demandar por esta pregunta. Creo que no mataría a nadie, aunque a alguno lo mandaba a alguna isla, seguro.
¿Cómo podemos valorar el papel de la mujer en la novela negra actual?
Hombre, espectacular: ahí están Dolores Redondo, María Oruña, Nieves Abarca, la Fallarás?, nos conocemos hace muchos años y tienen una trayectoria impresionante, mucho trabajo detrás y muy buenas novelas escritas. Esto no es flor de un día. ¿Podría ser mejor? Sí, la importancia que se da a la mujer a nivel profesional es mejorable en nuestro país en casi todos los ámbitos. Pero tenemos muchas y muy buenas.
En Nunca es tarde alterna la época actual con el tardofranquismo, tal y como están las cosas ahora, ¿cuál de las dos era más peligrosa?
No quisiera hablar de política, pero me inquietan ciertos ascensos de ciertos personajes que tienen un aire muy casposo y muy nacionalcatólico para ser tan jóvenes. Nos costó mucho superar esa rémora para que ahora vengan estos 'pijeras' con ese discurso tan rancio. Da miedo.
En sus novelas siempre hay una gran presencia femenina, pero parece que es la primera vez que le da el protagonismo a una mujer, ¿qué tiene Isabel Amat para merecerlo?
No es por Isabel en sí, era porque todas mis novelas estaban ambientadas en otras épocas donde, por desgracia, el papel de la mujer era muy secundario. Al estar ambientada hoy día pude desquitarme y hacerla protagonista.
Sabemos que caemos en el tópico, pero quizá los lectores no nos perdonarían que no le preguntásemos por Víctor Ros.
Acabo de terminar una novela ambientada en la actualidad este verano y hoy, precisamente, he recibido un pedido de libros para documentar la siguiente novela de Víctor en un lugar extraordinario en el XIX: Cuba.
Ofrézcale algún consejo al lector de novela negra.
Experimenta, lee cosas distintas, disfruta de la heterogeneidad del género y, si puedes, date una vuelta por un congreso. Uno de los motivos del éxito del género es que los autores de negra no somos unos gafapastas: echamos nuestras cervezas, vemos series, contamos chistes y eludimos esa etiqueta de 'intelectual'; cuando se juntan cuatro cuentacuentos de negra, la gente alucina. Cuando los lectores vienen a los congresos y echan un ratico con nosotros los lectores flipan, no sienten cercanos y eso les gusta.